sábado 11 de abril de 2009
jueves 5 de junio de 2008
Té y café
Me gustan ambas sustancias
porque son pecado y virtud
así el té con sus hojas verdes
lo es el café con su negritud.
Que si la virtud es necesaria
también lo ha de ser el pecado
quien siempre virtuoso viva
tristemente algo habrá olvidado.
Así que a mi no se me hable
de la virtud en continuado
conmigo ser un poco afable
es permitirme ser descuidado.
Por ello cuando tomo buen té
que obra como tranquilizante
me reservo al muy buen café
para el momento excitante.
Unos y otros son instantes
que no los quiero perder
tanto el placer de lo expectante
como la alegría del hacer.
Infusiones, pócimas para mi ser
muy buen café, tan buen té
desliz y probidad, virtud y pecado
Inevitables los dos, hombre y mujer.
Ambas sustancias me gustan
porque son pecado y virtud
así el té con sus hojas verdes
lo es el café con su negritud.
porque son pecado y virtud
así el té con sus hojas verdes
lo es el café con su negritud.
Que si la virtud es necesaria
también lo ha de ser el pecado
quien siempre virtuoso viva
tristemente algo habrá olvidado.
Así que a mi no se me hable
de la virtud en continuado
conmigo ser un poco afable
es permitirme ser descuidado.
Por ello cuando tomo buen té
que obra como tranquilizante
me reservo al muy buen café
para el momento excitante.
Unos y otros son instantes
que no los quiero perder
tanto el placer de lo expectante
como la alegría del hacer.
Infusiones, pócimas para mi ser
muy buen café, tan buen té
desliz y probidad, virtud y pecado
Inevitables los dos, hombre y mujer.
Ambas sustancias me gustan
porque son pecado y virtud
así el té con sus hojas verdes
lo es el café con su negritud.
lunes 2 de junio de 2008
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